La recomendación de seguridad de la FAA llevó a compañías internacionales a cancelar operaciones, mientras la Casa Blanca refuerza su presión contra Nicolás Maduro.

Las restricciones aéreas hacia Venezuela aumentaron este domingo luego de que siete aerolíneas decidieran cancelar vuelos en respuesta a la advertencia de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), que pidió a operadores “extremar la precaución” al sobrevolar el país y el sur del mar Caribe. La medida ocurre mientras Washington mantiene un despliegue militar en la región ordenado por el presidente Donald Trump.
La primera compañía en confirmar cambios fue Latam Airlines, que informó la cancelación preventiva de sus vuelos Bogotá–Caracas–Bogotá programados para los días 23 y 24 de noviembre.
“Para Latam Airlines Colombia la prioridad es la seguridad de sus pasajeros y tripulaciones… por esta razón, la aerolínea decidió cancelar de manera preventiva la operación”, señaló la empresa en un comunicado. La firma indicó que seguirá monitoreando la situación y actualizando a los usuarios.
A la medida se sumó Turkish Airlines, una de las compañías más grandes del mundo. De acuerdo con la presidenta de la Asociación de Líneas Aéreas en Venezuela (ALAV), Marisela de Loaiza, la aerolínea turca suspendió vuelos entre el 24 y el 28 de noviembre. Personal de atención confirmó la decisión, aunque aclaró que “no todos” los itinerarios fueron cancelados.
El sábado también anunciaron suspensiones Iberia (España), TAP (Portugal), Gol (Brasil) y Avianca (Colombia). Meses antes, Caribbean Airlines ya había interrumpido operaciones entre Trinidad y Tobago y Venezuela.
No obstante, la alerta no paralizó a todas las empresas: Rutaca, Laser, Estelar, Venezolana de Aviación y Avior comunicaron que mantienen operaciones normales. Las aerolíneas venezolanas publicaron mensajes a través de redes sociales con números de contacto y canales de atención al público.
Rutaca continúa vuelos hacia Cuba y Trinidad y Tobago; Venezolana opera hacia Panamá; Laser ofrece rutas a España y Curazao; Estelar mantiene servicios a Europa y Centroamérica.
La incertidumbre aérea se desarrolla paralelamente al operativo antinarcóticos ordenado por Washington en agosto, que desplegó buques estadounidenses en el Caribe. Mientras el Gobierno de Trump sostiene que busca combatir el tráfico de drogas, la administración de Nicolás Maduro lo califica como una “amenaza” de “invasión” y un intento de forzar un cambio de gobierno.
Expertos han tratado de bajar la tensión. Ramesh Lutchmedial, exdirector de Aviación Civil en Trinidad y Tobago, afirmó que la recomendación de la FAA no implica un “conflicto inminente”, sino una medida preventiva para que aerolíneas estadounidenses reporten sus rutas.
Sin embargo, el clima geopolítico se endureció tras revelaciones de la prensa estadounidense. The Washington Post publicó que la Casa Blanca analizó lanzar panfletos desde aviones militares sobre Caracas para promover la recompensa de 50 millones de dólares por la captura de Maduro, bajo acusaciones de “narcoterrorismo”.
A esto se suma otro movimiento diplomático: el Departamento de Estado designará al Cártel de los Soles como organización terrorista extranjera (FTO), lo que podría escalar aún más la tensión entre ambos países en el corto plazo.
