La disidencia magisterial comenzó ayer su paro nacional de 72 horas con una marcha y plantón en la CDMX. La Presidenta les pidió movilizarse de manera pacífica.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó reunirse con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en medio del paro de 72 horas que llevan a cabo. “Hay diálogo con ellos; no de ahora, de siempre”, y el contacto es con la Secretaría de Educación Pública (SEP), señaló.
En su conferencia de prensa, destacó que “hay demandas que se pueden cumplir y otras para las que no alcanza el presupuesto… tendríamos que aumentar impuestos para que diera para eso”.
La mandataria pidió que se movilicen de manera pacífica y recordó que desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador se busca mejorar sus condiciones de trabajo. Un millón de profesores fueron basificados, subrayó.
Apuntó que a diferencia del periodo neoliberal, cuando “se satanizó al magisterio nacional, recuerden las palabras de Claudio X. González, de Aurelio Nuño (ex secretario de Educación Pública) y del propio (ex presidente Enrique) Peña Nieto, nosotros reconocemos al magisterio”.
Subrayó que los maestros de México “son de lo mejor que hay en el mundo; los rurales, de primaria, de secundaria, de educación básica, son de primera.
“Claro que hay que seguir fortaleciendo la educación pública; nadie dice que no”, pero se busca, “en el contexto del recurso que existe, mejorar las condiciones de trabajo del magisterio”, como se hizo desde el periodo de López Obrador, donde además de basificar a cerca de un millón de docentes, se avanzó en el Fondo de Pensiones para el Bienestar, para poder fortalecer la jubilación de las cuentas individualizadas.”
De manera que apoyamos “en el contexto de lo que se puede, pero hay temas para los que no da el presupuesto; tendríamos que aumentar impuestos”.
