El líder de Luz del Mundo y cinco integrantes de su círculo cercano enfrentan cargos en Nueva York por explotación de menores, tráfico sexual y desvío de recursos.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos formales contra Naasón Joaquín García, dirigente de Luz del Mundo, y cinco colaboradores, a quienes señala de encabezar una red criminal que se sirvió de la estructura de la iglesia para cometer abusos sexuales, extorsiones y fraudes financieros.
La imputación, emitida por el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, apunta también a Rosa Sosa, Azalia Rangel García, Eva García de Joaquín, Joram Núñez Joaquín y Silem García Peña. Según el documento, este grupo utilizaba a la organización religiosa como fachada para el tráfico de mujeres y menores, grabación de material sexual, contrabando de efectivo y obstrucción de investigaciones penales.
Testimonios de víctimas, varias de ellas menores al momento de los hechos, relatan cómo Joaquín trasladaba a niños a viviendas en México y Estados Unidos, donde eran violados, explotados laboralmente o empleados para cruzar hasta 10 mil dólares en efectivo por viaje.
El liderazgo de Joaquín comenzó en 2014, tras la muerte de su padre, Samuel Joaquín Flores, quien dirigió la iglesia durante 50 años. La secta fue fundada en 1926 por Eusebio Joaquín González y se caracteriza por otorgar poder absoluto a su “apóstol”. De acuerdo con la acusación, los tres líderes de esta dinastía usaron esa posición para perpetrar abusos de manera sistemática.
A pesar de que Joaquín está preso desde 2019 en Estados Unidos, Luz del Mundo mantuvo su influencia política. Entre sus miembros figuran los diputados de Morena Hamlet García Almaguer, Emmanuel Reyes Carmona y Favio Castellanos Polanco, además de al menos cuatro aspirantes a cargos judiciales en la elección del 1º de junio.
Para las autoridades estadounidenses, la iglesia sirvió desde la década de 1970 como instrumento de delincuencia organizada, con prácticas que incluyen amenazas a víctimas, saqueo de diezmos y explotación infantil, lo que configura uno de los mayores escándalos de abuso sistemático vinculados a una organización religiosa en América Latina.
