En una de las embarcaciones capturadas se encontraban representantes de medios de comunicación, quienes ante el temor de perder sus herramientas de trabajo por la vía de la incautación, decidieron arrojarlas previamente al mar.

La Armada de Israel detuvo este miércoles 1 de octubre a ocho embarcaciones de la Global Flotilla Sumud, que transportaban ayuda humanitaria con destino a la Franja de Gaza.
La operación inició con el abordaje del barco Alma, considerado el principal de la misión, y se extendió hasta alcanzar al Adara, octava nave en ser interceptada. De acuerdo con la organización, la flotilla había ingresado en la zona de exclusión impuesta por Israel cuando fue rodeada por buques militares.
En un comunicado difundido en redes sociales, los activistas denunciaron que las embarcaciones fueron “ilegalmente interceptadas”, las cámaras quedaron fuera de servicio y no se tiene confirmada la situación de todas las personas a bordo.
En el barco Captain Nikos, donde viajaban representantes de medios internacionales, los tripulantes arrojaron sus teléfonos móviles al mar para evitar su confiscación, lo que interrumpió las transmisiones en directo.
Francesca Albanese, experta de la ONU, advirtió que la operación podría constituir una violación al derecho internacional, al señalar que “las aguas de Gaza no están bajo legítima autoridad de Israel” y que las intercepciones de este tipo están prohibidas.
Entre los activistas que viajaban en el Adara se encontraban dos mexicanas, entre ellas Arlin Medrano, quienes calificaron la acción como una violación a sus derechos y un acto realizado en contra de su voluntad.
