El presunto intruso fue sometido por el padrastro de la menor y entregado a la comisaría; el caso generó opiniones divididas en la comunidad.

Un incidente ocurrido en la comunidad de Chan Cenote, Tizimín provocó debate entre habitantes luego de que un hombre fuera sometido, atado con una cuerda y llevado a la comisaría municipal tras presuntamente ingresar a una vivienda donde se encontraba una niña de seis años.
De acuerdo con los reportes, los hechos ocurrieron la tarde del martes cuando Bryan D. Méndez L., de 22 años, llegó a su domicilio y escuchó gritos provenientes del interior. Al preguntarle a su hijastra qué sucedía, la menor le indicó que un desconocido había entrado al predio mientras ella se preparaba para bañarse.
El joven ingresó de inmediato al lugar y encontró al sujeto dentro de la vivienda, por lo que intentó sacarlo. La situación derivó en un forcejeo durante el cual el presunto intruso fue golpeado en varias ocasiones.
Posteriormente, el hombre logró someterlo con una soga y, junto con su pareja —madre de la menor—, lo trasladó hasta la comisaría municipal para ponerlo a disposición de las autoridades. La escena fue observada por varios vecinos que se encontraban en la zona.
El individuo fue identificado como Edgar C. Balam, de 31 años, quien presentaba golpes en el rostro, la cabeza y otras partes del cuerpo al momento de ser llevado ante la autoridad local.
Debido a las lesiones visibles, las autoridades decidieron no ingresarlo a las celdas y optaron por entregarlo a sus familiares para que recibiera atención médica. Horas más tarde, su padre acudió a la comisaría para recibirlo y firmar un acta correspondiente ante un representante municipal. Según los reportes, el hombre presuntamente padece algún tipo de discapacidad.
Tras el incidente, el padrastro de la menor señaló que no presentará denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado de Yucatán, aunque solicitó que se levantara un acta de entrevista para dejar constancia de lo ocurrido.
El caso generó opiniones divididas entre los habitantes de la comunidad. Mientras algunos consideraron que la reacción del joven fue una medida para proteger a la niña, otros señalaron que la forma en que fue sometido el presunto intruso pudo haber sido excesiva.
