En su primer Grito de Independencia como presidenta, Claudia Sheinbaum rompió con la costumbre de referirse a la heroína queretana como Josefa Ortiz de Domínguez y la nombró “Josefa Ortiz Téllez Quirón”, el nombre con el que fue bautizada.

La noche del 15 de septiembre de 2025, desde el balcón de Palacio Nacional, la mandataria enlistó a las heroínas y héroes de la Independencia, pero al llegar a la Corregidora usó su apellido original, lo que generó comentarios inmediatos entre los asistentes y en redes sociales.
Aunque en la enseñanza popular se utiliza “Ortiz de Domínguez” —apellido que adoptó tras casarse con Miguel Domínguez, corregidor de Querétaro—, su nombre completo de nacimiento fue María de la Natividad Josefa Ortiz Téllez-Girón.
Historiadores recuerdan que ella fue pieza clave en la conspiración de Querétaro en 1810 al avisar a los insurgentes, hecho que detonó la lucha de Independencia.
El uso de su nombre de pila, poco común en actos oficiales, resaltó como un guiño histórico a la identidad original de la Corregidora, más allá del apellido que adquirió por matrimonio y con el que la mayoría de los mexicanos la reconoce.
