Sheinbaum y Brugada expresan solidaridad; la Fiscalía investiga las causas del siniestro.

La volcadura y explosión de una pipa de gas en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, dejó un saldo de cuatro personas fallecidas y 90 lesionadas, según el último corte de las autoridades capitalinas. De los heridos, 10 ya fueron dados de alta.
La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó la tragedia y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas.
“Apoyamos en todo lo que se necesite y nuestra solidaridad a las familias de las víctimas”, dijo en su conferencia matutina desde Palacio Nacional.
Detalló que mantiene comunicación con la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y que los titulares del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar están atentos para garantizar la atención hospitalaria a los lesionados. También informó que la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina participan en las labores de apoyo.
El accidente ocurrió la tarde del 10 de septiembre cuando la pipa volcó y liberó gas, que al acumularse detonó, generando una onda expansiva que alcanzó a decenas de automovilistas y peatones en la carretera México-Puebla y la Calzada Ignacio Zaragoza. Poco antes de las seis de la mañana de este jueves, la vialidad quedó restablecida en su totalidad.
La Fiscalía General de Justicia de la CDMX lleva a cabo peritajes en conjunto con especialistas de la ASEA para determinar si el vehículo cumplía con las condiciones técnicas y de seguridad, con el fin de deslindar responsabilidades.
En paralelo, la empresa Transportadora Silza, propietaria de la unidad, informó que cuenta con pólizas de seguro vigentes y que ya activó tres coberturas, incluidas las de responsabilidad civil y daño ambiental. La compañía aseguró que colabora plenamente con las autoridades federales y locales.
El gobierno federal y el capitalino calificaron el siniestro como uno de los más graves de los últimos años en la ciudad, no solo por el número de víctimas, sino también por el impacto material y ambiental en la zona.
