La teoría de un distanciamiento surgió tras las declaraciones del embajador estadounidense Ron Johnson, quien señaló un cambio importante en la estrategia de seguridad de México

La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que exista un distanciamiento con Andrés Manuel López Obrador por las modificaciones a la política de seguridad, que pasó del lema “abrazos, no balazos” a un esquema de enfrentamiento directo al crimen organizado.
En su conferencia de prensa, la mandataria fue consultada sobre las declaraciones del embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson, quien un día antes calificó como “un cambio audaz” el incremento de las operaciones antinarcóticos en el país respecto a la estrategia aplicada durante el sexenio anterior.
Sheinbaum respondió que no hay una ruptura con su antecesor, sino un fortalecimiento de áreas específicas de investigación e inteligencia que consideró necesarias para apoyar al Ministerio Público.
“Somos un solo proyecto, no hay división. Nosotros reconocemos en toda su magnitud el trabajo del presidente López Obrador”, expresó, al tiempo que criticó a analistas y “comentócratas” por intentar confrontar a Morena.
Johnson, en un foro realizado en Washington por la Heritage Foundation y el America First Policy Institute, destacó que la administración de Sheinbaum ha intensificado la colaboración con Estados Unidos contra los cárteles, pese a las dificultades políticas y humanas que esto implica.
La mandataria insistió en que su gobierno no busca marcar diferencias con el del exmandatario, sino robustecer áreas de seguridad que permiten hacer frente con mayor eficacia a la delincuencia organizada.
