El país destinará más de 2.7 millones de euros en la prevención y tratamiento que vulnera la salud de más de 6 millones de italianos.

El Senado de Italia aprobó una ley que reconoce oficialmente la obesidad como una enfermedad progresiva, recurrente y crónica, convirtiéndose en el primer país del mundo en dar este paso, según destacó el ministro de Sanidad, Orazio Schillaci.
La nueva legislación, ya avalada por la Cámara de Diputados, contempla una inversión superior a 2.7 millones de euros destinados a la prevención y tratamiento de esta condición que afecta a unos seis millones de italianos.
El plan prevé campañas de concientización, formación para profesionales de la salud y medidas para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Entre ellas, la promoción de la lactancia materna, el fomento de la alimentación equilibrada en la infancia y la práctica deportiva.
El financiamiento será progresivo: 700,000 euros en 2025, 800,000 en 2026 y 1.2 millones anuales a partir de 2027, distribuidos entre las regiones del país. Además, se creará un observatorio nacional para vigilar la aplicación de estas políticas.
El ministro Schillaci subrayó que la obesidad es un problema global que impacta tanto a adultos como a niños, y defendió que la ley “representa un compromiso firme en materia de prevención y una respuesta concreta para proteger la salud de los ciudadanos”.
